Friday, July 27, 2018

La evolución curricular de las Artes retos y oportunidades

Contenido:


1.    Significado del arte desde su lenguaje artístico
2.    Importancia del Arte en Educación Secundaria
3.    5 aspectos que permanecen en su práctica docente
4.    5 que se modifican.
5.    5 acciones a seguir para vencer el reto (identificar mínimo una por cada aspecto que se modifica).




Thursday, September 01, 2016

Tormentas, Palabras y Mentiras



Como el filo de la navaja
Corta la carne al rojo vivo
Así cortan sus palabras
Disfrazadas de cariño

Cada TE QUIERO
Resuena en mi mente
Como el trueno que anuncia
Una tormenta inminente

Una tormenta de fuego, sal y arena
Fuego que invade
Sal que arde
Arena que quema

Y cada TE AMO
Hunde mi esperanza
Con una mano acaricias
Con otra mano amenazas

Por que con cada palabra insulta
Al decir que ME AMA
Con cada palabra rompe
En pedazos mi alma

¿Por qué  lavar culpas para escupir mentiras?
¿Qué caso tenía si al final se iría?
¿Por qué no dejan que una las piezas de mi corazón roto?
¿Por qué no dejan que sane aunque sea un poco?

Si el destino diría
Que no sería parte de mi vida
¿Por qué seguir en su juego?
Si al final, la culpa sería mía.





Friday, August 19, 2016

Momentos

Un mañana pedí dormir eternamente
Una tarde lloré en silencio y no pude saciar mi dolor
Una noche pedí al cielo ser insensible o perdonar
En la madrugada acepté mi soledad
En el día la tristeza me sigue
A cada hora la nostalgia me invade
Cada minuto espero el olvido
Pasan segundos y apenas respiro
Así corren los días, semanas y meses
NO quiero que se cumplan años y seguir fingiendo
Que llegue la mañana en que quiera huir para siempre
Que llegue la tarde en que pierda la esperanza
Que llegue la noche y me cubra con su oscuro manto
Y en la madrugada, caminar al horizonte y dejarme ir


Thursday, July 21, 2016

La Barca

Y un buen día, la tormenta apacigua su furia; pero la lluvia permanece. Las gotas que caen del cielo parecen ácido altamente corrosivo impactándose lentamente sobre la carne viva.
La marea aporta un oleaje permanente, recordándote que todavía estás sobre la barca de dolor profundo. Al intentar escapar, sólo ves turbias aguas azules en el horizonte, nubes grises en el cielo y una terrible oscuridad en el corazón. Un pequeño rayo de luz se asoma entre ellas y tratas de llevar tu barca hacia él, pero la sombra de la calumnia adelanta su paso y te aleja.
Y cuando piensas que puedes tocar la orilla, las suaves olas de la melancolía te adentran en lo más profundo del mar de soledad.
Tu barca no es suficiente. Mucho espacio y pocas esperanzas. A veces piensas que será mejor dejarte ir.
El día soleado no mejora la vista. Aguas turbulentas plagadas de hambrientos tiburones esperan obtener un poco de tu desesperanza. Una mordida y se termina el sufrimiento. Una mordida y ya no recordarás más. Una mordida para dejarte ir.

Wednesday, July 13, 2016

De Regreso

Después de 4 años vuelvo a las andadas. Me han ocurrido cosas que no pudiera contar en un sólo relato. Y lo más interesante es, cómo te mueve un sentimiento para retomar ese pasatiempo que tenías olvidado. No se porqué lo dejé... pero si se porqué tuve la necesidad de volver.
Lo que Parece
Una niña preguntó un día ¿qué era el amor? Intentando explicarle, muchas personas daban su punto de vista acerca de ese extraño, inevitable y complicado sentimiento. Hablaban de la dulzura, las mariposas en el vientre, las penas al viento y los días cálidos. Pero nadie le advirtió de los días oscuros.
Cuando el amor lastima, pareciera que la vida se te escapa en cada sollozo, como si el alma quisiera salir de tu cuerpo para evitar el sufrimiento, dejando al cuerpo indefenso ante el dolor.
Pareciera que te hundes en un abismo arenoso; y con cada movimiento que haces para salir de él, te vas hundiendo más y más en el fondo frío y oscuro.
Pareciera que te arrancan el corazón en pedazos pequeños, muy pequeños… tan pequeños; que son como mil agujas que se encajan una tras otra en el mismo lugar, para recordarte; que es ahí donde duele.
Quieres respirar; y el aire que entra en tus pulmones quema como el fuego del infierno. Quieres dejar de llorar, pero no lo controlas; tus lágrimas ya no salen, simplemente caen sin que lo notes, y en cada sollozo se escapa gota a gota la esperanza.
Quieres gritar y en cada quejido caen mil lágrimas más. Llega el agobio y la desesperación, y te desplomas rendida ante tanta agitación. Tus sueños te traicionan recordando el motivo de tu llanto y despiertas sumida en la tristeza, con más golpes en el alma, ya que ella no te abandonó, se quedó contigo para que no cargues sola con el sufrimiento.
Te dicen que después de la tormenta viene la calma, pero no te aseguran cuánto durará. Y las horas se transforman en días, los días en semanas y las semanas en meses, y no logras dejarlo pasar.
Nadie ha muerto de amor. Todos han sobrevivido a éste sentimiento. Aquí vuelve la esperanza de recobrar las fuerzas y abrazar la calma. Mientras tanto la niña llora, sufre y se desmorona.
Le enseñaron a ser fuerte, a aparentar que todo está bien. Pero no le enseñaron a no sentir. No le dijeron que el amor también lastima, que duele… que desarma. Que no es lo que parece.

Wednesday, April 06, 2016

NO tiene la menor Importancia


Hasta que un día me dije “basta”.

Alguien una vez me dijo, que soy un ser de luz, que brillo tanto que hay personas que quieren opacarme. Me lo han dicho muchas veces, individuos allegados y desconocidos. Pero como parte de mi educación, nunca pensé ni he pensado que sea verdad. Aun así existo, y no desapareceré en un buen tiempo.

He luchado contra la envidia y mala voluntad de algunas personas por años, tantos que me llegué a acostumbrar al rechazo y desvaloración. Es cierto que sólo en ese grupo encontré esa actitud, el resto de mis conocidos no estaba contagiado de esa enfermedad.

Tengo años esperando que ellos encuentren mi fórmula correcta, la que en una ocasión le mostré a una persona que no comprendía el porqué de ese afán de burlarse de mí, humillarme (según ellos) a mis espaldas, reírse de mi dolor, regodearse de mis fracasos, alegrarse de mi desfortuna.
Sin embargo como el fénix renazco cada vez más fuerte de las cenizas… y eso provoca más descontento. Parece que ningún movimiento que yo realice es correcto. Pero desde hace tiempo dejó de importarme, porque me di cuenta que no soy yo la que está mal. Porque hace tiempo me encontré a mí misma y aprendí a amarme sola.
Aun así, parece que mi tranquilidad les molesta. Parece que mis emociones les afectan. Que no soy digna de reconocer en otros la belleza y el atractivo natural del ser humano. Que no tengo derecho a amar. Que no puedo pecar. Que no tengo derecho a luchar. Que no me debo enamorar.
Y lo que en un tiempo me causaba molestia hoy me provoca pena. Pena porque esa gente no puede vivir sin hablar mal de mí. Y que patética vida debe ser esa, que sólo burlándose del prójimo pueden ser completas.
Como una amiga dice… mi vida es otra. Yo paso por ella con tranquilidad, la tranquilidad de haber encontrado el equilibrio, de no pensar en lo que lastima, de saber que dicen y desdicen, pero realmente no me importa. Para mí, eso ha dejado de ser una motivo de un ¿por qué?.

¿Por qué se ensañan conmigo si real y literalmente nunca les he hecho nada malo (ni bueno debo admitir)?

Simplemente porque pueden y quieren… sin embargo lo hacen a mis espaldas. No pueden verme con un nuevo amigo, porque inmediatamente van en su asecho. Unas veces ha funcionado, otras veces no. Pero yo sigo aquí.

Y el día que dije basta, fue el día que me liberé. El día que dije basta, fue el día que me encontré. ¿Me enojo a veces? Sí, soy humana. Hay días en los que uno no tiene ganas de estar aguantando veneno. Hay días en los que uno quisiera que la gente reaccionara como lo haría uno mismo. Pero no es así. Y es desgastante incluso pensar en ello.

Las letras siempre han sido mi mejor compañía. Y expongo esto como una terapia catártica, para expulsar el enojo, el hastío, el cansancio de que en años no hayan podido encontrar otra protagonista de sus historias. Porque siendo sincera… es cansado vivir en una mala telenovela.

Pero una vez depurado el enojo, me encuentro leyendo mi propia historia, amigos, amores que van y otros que vienen. Ha sido buena esta parte de mi vida. Independientemente del afán de esa gente de mostrarle al mundo lo nefasta que soy. Puedo decirles algo. NO LO SOY. Y las personas que realmente me conocen disfrutan de lo que realmente encuentran en mí.


Y lo demás… No tiene la menor Importancia.

Wednesday, November 09, 2011

Buscando

Francisco Chaveste... quien quiera que seas... como te contacto??? Así como te ayudo pues??? jejejejeje

Wednesday, August 24, 2011

De Nuevo Aquí

Después de un año...

Después de mil cosas...

Después de repetir algunas vivencias...

Después de tratar de no cometer mismos errores...

Después de convivir con la misma gente y revivir las mismas situaciones...

Estoy aquí:

Más fuerte
Independiente

Extrañamente libre
Profundamente irreverente
Desafortunadamente principiante
Escandalosamente NERD
Discretamente GEEK
Orgullosamente HIPPIE

Soltera
Tranquila

Felíz...

Thursday, August 12, 2010

Si Hubiera

Hay momentos en la vida en las que se te presentan oportunidades que no debes dejar pasar. Sin embargo, por cuestiones adversas llegas a tomar una decisión que cambia por completo tu historia; y te quedas con la duda permanente de que sería de tu existencia si hubieras actuado diferente.

Una palabra, una caricia, una respuesta o simplemente un beso. Algo que no llega en el momento que lo deseas y pasan años rondando tu cabeza imaginando que será de esa persona que te dejo una huella imborrable en tu corazón. Son esas decisiones las que marcaron mi vida. Desde niña tuve el estigma de permanecer indiferente ante los sentimientos. Tenía que evitar que se me notara el más mínimo detalle de lo que me agradaba o de lo que sentía.

Además, siempre tuve el complejo de Patito Feo, mis amiguitas de la infancia y adolescencia siempre fueron más bonitas que yo, podían vestirse a la moda, podían tener amigos del sexo opuesto, se ponían medias y tenían cortes de pelo modernos (si, de los 80´s si quieren, pero modernos al fin); mientras yo me vestía con la ropa que iban dejando mis tías, o con camisetas que combinaran con la ropa de mi hermano (esa tendencia de las mamás de vestir iguales a los hermanos gemelos, en lugar de prepararlos como individuos y no como clones).

En fin, vivía mi infancia como niño-niña, pues además era la nieta más grande y sólo nacieron nietos varones, hasta que llegué a la adolescencia. Mis amigas tenían Barbies, yo jugaba con pistolas de madera que nos hacía mi abuelo. Escalábamos las pilas de llantas usadas que él vendía, mientras mis amigas escuchaban al grupo Flans y practicaban las coreografías. Viví como niño-niña, pero tenía a mi familia.

El momento del cambio que quiero relatar, se dio cuando tenía 9 años. Habíamos pasado a 3er. Grado de educación primaria, nueva maestra, nuevo salón… y dos nuevos compañeros. Recuerdo que me seguía sentando cerca de mi amiga Arahí (hoy abogada y madre de familia) y estábamos nerviosas por la nueva maestra. Fuimos amigas desde 1er. Año hasta 6to.

No recuerdo si fue el primer día de clases de ese 3er. Año, cuando mi vida cambió. Sólo sé que esos compañeros nuevos nos fueron presentados a todo el grupo, la maestra dijo sus nombres aclarando que eran hermanos. Uno era de nuestra edad y el otro más grande, creo que por dos o tres años. En ese momento sentí algo extraño, los ojos del hermano mayor tenían algo que intimidaba. Recuerdo que me puse incontrolablemente nerviosa y me limité a seguir con la lección que estábamos haciendo. En el receso, y con la comodidad de ser pocas mujeres en el salón, hicimos una especie de reunión, en las que todas las niñas hablaban de lo guapos que eran esos nuevos compañeros. La mayoría expresó su especial atención por el hermano mayor… y mi complejo de patito feo me obligó a callar que él me había interesado también.

Recuerdo que casi no podía hablar con él, siempre tenía que estar alguien presente, una especie de escudo que ponía para salvarme de la verdad. En el primer intercambio navideño, al abrir el papel que me tocó, sentí un escalofrío mezclado con alegría… una pequeña tira de papel me daba la oportunidad de acercarme por mi misma, su nombre estaba escrito con tinta negra y letra manuscrita “José Carlos”.

Pasé los días buscando que regalarle, pero más que nada deseaba que llegara el momento de entregarle el bendito regalo. Y el día llegó. La maestra nos dijo que debíamos entregar el regalo y darle un abrazo al compañero… ¡No puede ser! ¡Tengo que abrazarlo! Recuerdo que iba pensando mientras me acercaba, le di el regalo rapidísimo al igual que el abrazo, breve y vertiginoso pues creí que me descubriría ante la mirada de todos.

Llegamos a 6to. Grado y entre uno que otro “novio” frustrado de 2 días, seguía pensando en el niño de la mirada fuerte. Y seguía manteniéndome alejada. Las diferencias entre las niñas ahora eran más notorias, la segunda infancia estaba perdiendo terreno ante la pre adolescencia. El juego de la botella se hacía popular en las fiestas, y a mí nunca me tocó hacer nada que pudiera acercarme a él. Y así llegó mayo, las suspensiones y los albores de la despedida.

El último recuerdo que tengo es una reunión en su casa, en un lote vecino, habían colocado unos tubos gigantes en los que nos dispusimos a jugar a las escondidas. Dos de mis amigas querían pasar un rato a solas con él y había ocurrido una breve discusión acerca de quien se escondería primero con él. Llegado el momento del juego, se dieron las instrucciones, yo estaba preparada para irme con alguna de mis amigas; de repente sentí que él me tomaba de la mano y corrió jalándome hacia los tubos.

Recuerdo que nos escondíamos del resto y escuchábamos sus risas y gritos eufóricos. En un momento él se puso frente a mí y me dijo algo. No puedo recordar lo que era. Solo sé que dije un evasivo “NO” y me alejé cuanto el tubo me lo permitió. Recuerdo el brillo de esos ojos mirándome fijamente, mis nervios, el reflejo de la escasa luz que apenas llegaba a la entrada de nuestro escondite, afuera los demás niños gritaban nuestros nombres… se acercó mucho, demasiado, y me besó en una mejilla (lo que en nuestra época significaba mucho); mis piernas ya no reaccionaron y comencé a temblar, pero al mismo tiempo mi instinto me permitió salir de ahí y rencontrarme con los demás.

Todos me acosaron con preguntas, porque según ellos habíamos tardado demasiado tiempo en salir, recuerdo que dije cosas sin sentido, mismas que en esta edad me hubiera delatado más. No lo recuerdo en la graduación y mi vida transcurrió sin noticias suyas. En la preparatoria llegué a saber de él por una amiga de la secundaria que estudiaba con él, pero se negó a darme más información. Muchas veces pasé cerca de su casa, pero no me atreví a llegar. Y transcurrieron 25 años de aquella primera vez en que sus ojos movieron mi pequeño mundo.

Lo encontré hace unos días. Mi hermano lo reconoció. Había cambiado mucho, lo que es natural en el ser humano, pero mantenía esa mirada, que me hizo voltear al suelo tantos años atrás. Aún a estas alturas de mi vida no pude verlo a los ojos. Fue como ver pasar mi historia en 30 segundos. Y otra vez puse el escudo protector que hace 25 años me había salvado de mis sentimientos de niña. Ahora con todos los medios a favor, pudimos conversar sin el acoso de los demás niños, sin tener que guardarle el respeto a la amiga que dijo primero “él me gusta”.

Hoy pudimos confesar lo que en aquellos años callamos. Hoy ya no hay nada que perder. Y nos detuvimos un poco a pensar en el que hubiera pasado si… Pero en ese tiempo tomamos una decisión que indicó el camino de nuestras vidas, y pienso que hoy se nos dio la oportunidad de reencontrarnos tanto tiempo después, de la nada, sin siquiera imaginarlo. Y es en esta edad donde podemos hablar del pasado y como afectó nuestro presente, y que quizás es mejor que las cosas hayan sucedido de esa manera, pues en nuestro presente podemos decidir por nosotros ya sin afectar a nuestros amigos de la infancia.

Hoy, podemos imaginar un qué pasará; el hubiera no existe, solo nos invita a recordar nuestro pasado, e idealizar nuestros recuerdos.

Aunque es bonito pensar… ¿qué hubiera pasado si…?

Wednesday, March 17, 2010

Disculpas...

Hoy no escribiré una historia, y no pienso eliminar la anterior, porque es un sentimiento que en algun momento tuve, es difícil reaccionar de manera ecuánime cuando tantos sentimientos se agolpan en el alma, el corazón y la cabeza. Él cometió el error de tomar las cosas a la ligera, y suponer que no me iba a preocupar por él, que no iba a sentir. Yo me dejé llevar por sentimientos tan distintos que al final cobraron una pequeña cuenta en mi organismo.

Todo quedó bien. Aunque duele todavía, me mantiene la esperanza de recomenzar, sentir más con la cabeza y cuidar mi corazón. Gracias por todo... Los quiero!

Monday, March 15, 2010

Equivocada

Quise escribir desde hace tiempo... por cosas de la vida no pude hacerlo. Me hubiera gustado mostrarles la historia original que tenía para esta ocasión, sin embargo, el destino a veces nos pone retos y las cosas cambian...

No existe

Algún día las cosas van a cambiar. Tarde o temprano todo debe caer en su lugar. Mientras tanto, estamos aquí para soportar lo que la vida nos deja a su paso. Después de tanto lío y malos entendidos es mejor no pensar... simplemente, seguiré mi camino con la frente en alto y el corazón en mis manos.

Wednesday, December 23, 2009

Música

La mejor manera de encontarnos con los sentimientos...

Esta es por el amor de pareja, atrapado y acabado por la rutina.
(Un Muerto Encierras, Ismael Serrano)


Monday, December 21, 2009

Por fin

Despues de muuuuuuuucho tiempo... aunque se que a algunos no les va a gustar, pues que le voy a hacer, este espacio es para imprimir sentimientos y poder ayudarnos unos con otros. Amigas, les agradeceré que lo complementen:


El difícil camino de haber nacido mujer.

Ningún hombre podría soportarlo.

Una vez alguien me dijo, que las mujeres habíamos nacido esclavas por naturaleza. Me indigné al máximo y comenzamos una acalorada discusión acerca de la liberación femenina, la igualdad de género y los derechos y obligaciones de cada individuo. Misma que no concluyó en nada.

La siguiente ocasión, otra persona comentó, que la soledad en la que vivimos las mujeres en la actualidad, es culpa de nosotras mismas. Esta vez no discutí, tristemente escuché en silencio lo que él tenía que decir, aceptando sus razones, cargando con el estigma heredado por las mujeres de los 60ts, aquellas que quemaron sus sostenes en una enorme hoguera, reclamando su lugar justo en el campo laboral, social y cultural.

Como toda mujer, deseo lo mismo, y me indignaban las cadenas que se mandan por internet, reclamándole a esas mujeres por su brillante idea, aunque algunas cosas que menciona, no creo que sean tan descabelladas, la forma en la que está escrita es la que me causa repulsión. Una amiga y yo hablábamos de lo mismo, concluimos que a nuestra tener a generación nos tocó la difícil tarea de ser excelentes; pero es en esa excelencia en donde perdimos el camino. No encontramos el balance. Debemos ser excelentes mujeres, profesionistas, novias, esposas, amantes, madres y amigas; y poco a poco le fuimos quitando al hombre la responsabilidad de ser hombre.

Con nuestra anhelada independencia nos ganamos la soledad. Ahora no esperamos que ellos hagan su parte, en cualquier aspecto, somos nosotras las que adoptamos ambos papeles. Ya no existen caballeros, que nos abran la puerta, que nos inviten un café, que paguen la cuenta, que llamen por teléfono, que dediquen una bella canción. Todo eso lo hacemos nosotras. Mi madre dijo que no existe “Liberación Femenina”, solo otorgamos la “Liberación Masculina”. Porque ahora aparte de trabajar, debemos mantener en óptimas condiciones nuestro hogar, y las que tienen la suerte, también el matrimonio.

Envidio a todas aquellas que han encontrado su pareja y complemento. Aquellas que descubrieron a un hombre de verdad, y que pudieron encontrar el equilibrio. Supongo que fue difícil, sin embargo nos demuestran a las demás que si se puede. Pudiera concluir diciendo que la felicidad no se centra en encontrar y mantener la relación con un hombre, pero no sería sincera. Los seres humanos no fuimos hechos para vivir en soledad. Solo que hoy en día es lo más común. Solo que, en estas épocas, es cuando uno más anhela encontrar a su media naranja, y es también el tiempo en el que nos damos cuenta que cada día que pasa lo hacemos más difícil.

Entonces, creo que tomaré mi bra, no lo meteré a la hoguera, abriré mis libros y terminaré de estudiar, también aprovecharé para terminar algunos asuntos de mi trabajo; después haré los arreglos necesarios en mi casa, cuando termine le llamaré a mis amigas para ver una película, nos tomaremos un café y trataremos de salvar al mundo desde mi sala, después ordenaré y limpiaré lo que quede, quizá me alcance el tiempo para terminar el escrito que dejé a medias, si puedo, le escribiré también a mis amigos extranjeros, pero también sé que debo ir al banco, cambiar los cheques y pagar unas deudas y regresar a tiempo para recibir a mis invitadas, además tengo que alimentar a mi mascota, todo esto antes que termine el día.

Wednesday, May 27, 2009

Reiterando...

De Xtbl para arriba... es un hecho, sin embargo, a veces; sin querer, damos un paso atrás para tomar impulso. Esta vez el paso no fue tan malo... dentro de lo que cabe. Las cosas bellas se quedan en el recuerdo, aunque las malas se transforman en heridas visibles. Pero todo es aprendizaje.

Las Pequeñas Diferencias

Intenté comenzar a escribir de mil formas distintas. Las palabras querían salir de mi mente, pero al mismo tiempo se mantenían aisladas. No sé porque, en esta ocasión se rebelaban ante mí, impidiendo sacar el sentimiento que me había estado consumiendo estas últimas semanas.
Como había dicho, no me negué la posibilidad de conocer gente nueva, en un breve intento por encontrar e esa persona especial, no es que lo busque, simple e irónicamente llega. Esta vez, lo conocí en el lugar menos esperado, el refugio que habíamos encontrado mis amigas y yo para alejarnos de los problemas cotidianos. Llegábamos y cantábamos canciones que se nos venían a la mente, al grado de que en un tiempo, los trabajadores del lugar ya no nos preguntaban que queríamos y solo ponían la pista y disfrutaban del espectáculo.
Él siempre cantaba las mismas canciones, al principio nos reíamos de su facha y su estilo vocal, era algo realmente cómico. Una ocasión se acercó a mí pidiendo que le dedicara una canción. En las siguientes visitas, ya nos saludábamos como si fuéramos amigos. Hasta que un día, todo cambió. El intercambio de teléfonos y la promesa de una cita fue el comienzo de todo.
No sé cómo se fueron dando las cosas. De un día para otro, comenzó el coqueteo inocente, que terminó en una cita formal. Me encontré ante una persona completamente distinta a lo que estaba acostumbrada. A simple vista, no teníamos nada en común, y para el resto de la gente era extraño vernos juntos, “el roquero y la intelectual” o algo parecido.
Pasamos días muy bellos conociéndonos y conversando. Pero así como empezó se terminó. En un instante, todo lo que había construido en mi mente se derrumbó. Me encontré ante una persona diferente, intratable, no se le daba gusto, y lo más difícil, alguien que quería cambiar mi forma de ser. NO entendí porque, y es hora que no lo comprendo; pero es algo que ya no tiene remedio.
En mis poca o mucha experiencia en cuanto a las relaciones de pareja, siempre creí que el proceso de tratarse y conocerse, servía para encontrar esas pequeñas diferencias que podrían subsanarse mediante el diálogo y la comunicación. Según yo, no se trata de imponerse el uno al otro o tratar de cambiar lo que se es, por lo que se desea.
Y eso me pasó. Esas pequeñas diferencias fueron alejándonos a pasos agigantados, hasta que un día, me di cuenta que estaba cayendo en mi error de siempre: tratar de solucionar las cosas, ceder y dialogar. Ese día comprendí, que no necesito estar en una relación donde una sea la que de todo y el otro nada… y siempre ha sido así. Las mujeres tenemos esa peculiaridad, el tratar de que las cosas funcionen a toda costa, porque los queremos, porque pensamos que se puede. Y la mayoría de las veces no sucede.
Aunque deseo fuertemente encontrar a alguien que me quiera por lo que soy, no estoy dispuesta a conformarme con lo que llega, aunque parezca que es bueno. Duele mucho darse cuenta, pero en fin. Lo que si se es que en un rompimiento no solo uno tiene la culpa, es un conjunto de malos entendidos, que comienzan a pesar hasta que uno tiene el valor de decirlo abiertamente.
Uno de mis primos me dijo, que a veces al hombre le da pereza “volver a empezar”, y que la mujer que pasa mucho tiempo sin pareja “se le olvida como serlo”. Si es o no verdad, sus palabras se pegaron en mi mente y no las he podido sacar. Lo mismo que esa frase que últimamente me han dicho mucho: “que las mujeres de tu edad (pasando los 30 específicamente), no quieren una relación seria, porque son demasiado independientes”. ¿Quién fue el inteligente que sacó esa idea?
Saben, a “las mujeres de mi edad” nos gustan los detalles, queremos las rosas y la cena romántica, queremos la serenata aunque sea virtual, nos gusta el romance y creemos en el amor… al que tristemente se confunde con el sexo. Claro que queremos una relación formal y seria, pero el mismo hecho de ser independientes y autosuficientes, nos abre los ojos y nos volvemos un poco más selectivas… esa es la gran diferencia, pero eso no quiere decir que no lo queramos, simplemente nos reservamos un poco más.
Esa es la pequeña diferencia que provoca que cada vez haya más “mujeres de mi edad” que dejan de buscar. Ya estamos en una época, donde no vamos a cambiar lo que somos, por quedar bien con un hombre, que al final de cuenta se irá con alguien más joven, o menos inteligente, o que gane menos que él.
Esa sí es una realidad.

Tuesday, January 20, 2009

De xtbl para arriba!!!

Hola! Aqui estoy publicando un escrito que habia dejado en el olvido. Como ya saben, pasaron cosas que cambiaron mi perspectiva acerca de ya saben quien; si no lo recuerdas vean http://elrincondealy.blogspot.com/2008/11/gracias-otra-vez.html, aunque esta abajo, pues les dejo el link para que no batallen jeje. La mitad la escribí antes de descubrir que no era la persona que imaginé... sin embargo, le sigo estando eternamente agradecida...

De ahora en adelante

Una vez más quise ver el mundo con otros ojos. Esta vez el amor de amigos logró sacarme del abismo. Una mirada tierna acompañada de un alma tranquila. Su voz grave me recordaba al hombre y su sonrisa plena inmortalizaba al niño. Sus ideas levantaron mi ánimo, devolvieron la esperanza y me sacaron de la depresión.

Hoy, todo se divide a partir de él. Creo que no sabe la magnitud que su presencia impactó en mi vida. No fue amor ni precisamente gusto. Fue el rayo de luz que iluminó mi camino. Un relámpago que sacudió mi cabeza, me hizo recapacitar y valorar mi vida. No había aceptado que la rutina me estaba gobernando y el conformismo envenenando.

Un día esa luz se apagó. Los compromisos reclamaron su lugar y se perdió aquella amistad que apenas nacía. Sin embargo, a pesar de que me dolió perder a mi amigo, me dejó cimentado el timón que se dirige a una vida plena. Esta vez me siento distinta, me siento mejor persona de la que fui hace tiempo, quiero alcanzar mis metas y logar mis sueños. Siento que ya nada puede detenerme. De ahora en adelante seré más feliz.

Sunday, January 11, 2009

De nuevo

Hola aqui estoy después de mil peripecias. Escribo esto como una especie de disculpa indirecta para algunas personas que en un tiempo los consideré enemigos. También es una especie de protesta para los que alguna vez consideré amigos. Y una promesa para las personas que sigo considerando importantes en mi vida... Chamacas, chamacos, vamos pa´delante... Los quiero mucho y espero que no nos vuelva a pasar.


Veneno

La traición, es el pan nuestro de cada día. Nuestra época está plagada de gente que no le importa pasar por encima de otros para sobresalir, o que vive de hablar de otros solo por diversión.

Como es sabido, en mi vida ha pasado esta situación una y otra vez. Gente que me ha inventado chismes y otras cosas solo por el simple hecho de pasar un rato agradable en un café, hablando de mi vida y de la de otros, lo sé porque muchas veces participé en ello, envuelta en una ola de veneno y negatividad que terminó por hundirme con esa gente.

Un día desperté, y me di cuenta que el hablar de otros no me hacía más feliz, y, aunque yo no participaba activamente en esas pláticas, mi culpa caía en no frenarlas, en reírme también de la desgracia del infortunado protagonista de aquel chisme tan atractivo que nos hacía tan amena la plática. Ese mismo día, un gusanito de culpabilidad inundó mi mañana, y me quedé con la sensación de que así como participé de la desgracia de otros, mi propia infortuna era el tema cuando yo no estaba… y no me equivoqué.

Ahora, después de recapacitar acerca de cosas que dije en un momento de enojo y rabia, mismas que ahora son usadas para perjudicarme, me di cuenta de lo fácil que es caer en el círculo vicioso del chisme, y con mi inexperiencia en el área, terminé siendo la mala, ya que lo que dije, lo dije abiertamente sin esconderme, cosa contraria a los chismosos, que solo tiran la piedra y disfrutan de ver el caos que ocasionan en un lago apacible.

Lo que llegué a decir no es de gran importancia, estaba molesta y lastimada, pero no me dí cuenta que por querer sanar mis heridas lastimaba a otros, aunque fuera mi derecho reclamar y sacar la tristeza. Aún así, no soy la única persona en el mundo que a veces dice cosas que lastiman, lo que me molesta en estos momentos es que ciertas personas sigan instaladas en el hecho de que cometí un error… como humana puedo cometer errores, no soy una máquina.

Nunca he dicho que soy perfecta, nunca he dicho que no me equivoco, que no diga mentiras ni malas palabras. Nunca he dicho que nadie es mejor que yo, y traté de mantenerme al margen de las vidas ajenas, aunque admito que en un tiempo no lo logré. Pero por lo mismo, hoy me arrepiento sinceramente de haberme dejado llevar por la ira, que solo me trajo más “problemas”, si siempre me consideré una persona tranquila… ¿Cómo fue que caí derepente en las garras del enojo y la impotencia?

Últimamente he estado tratando de dejar todo esto atrás, comencé alejándome de ese grupo nefasto, ahora, mi propósito es mantenerme lejos y no dejarlos entrar en mi vida, ni en la de mis verdaderas amigas, que por cierto una de ellas parecía que era lo contrario y me ha demostrado que no es así. Pero todo por que en ocasiones encontramos a una persona que nos envuelve en esa ola venenosa y nos es tan fácil entrar, tan divertido y liberador, que no te das cuenta que estas creando tu propia cárcel, y de esa condena no te vas a librar, hasta que aceptes que cometiste el error de caer en el juego.

Escribí esto porque como es obvio estoy molesta, molesta conmigo y con ese grupo envenenador. Ya me perdoné a mi misma aceptando mi parte de culpa. Espero que esto les sirva a los demás para detectar a tiempo a esas personas que nos invitan a participar de esta actividad tan divertida que es el chisme, que si bien es cierto que nos causa risa, también nos causa pena cuando nos toca estar del otro lado del café.

Con cariño: Adriana, Norma, Flor, Cristina, Anabel, Montze, Jesús Joel. Dicen que los amigos se cuentan con los dedos de una mano... jejeje a mi me falto un dedito, y puse la otra! los quiero Gracias

Monday, November 03, 2008

Gracias otra vez

Como siempre, aqui estoy molestándolas, esta vez como lo prometí hace poco (y gracias a Dios fue poco), escribiendo algo diferente. No tengo más palabras para decirles lo mucho que las quiero... espero les guste:

Una nueva sonrisa

Después de la tormenta siempre llega la calma. Mi tormenta parecía llegar en oleadas imperiosas, mientras intentaba llegar a la orilla, arrastrándome de nuevo, deseando que no alcanzara a salir.

Después de encontrarme sumida en una absoluta tristeza, un día desperté y dije que era suficiente. Comencé a tomar las riendas de mi vida, lejos de todo lo que me hacía daño. Una que otra vez tropezaba con los restos que dejó la borrasca, me tambaleaba buscando refugio y lo encontré en el cariño de mis amigas.

Después de aliviar las visibles heridas, comencé a advertir un horizonte nuevo, limpio y tranquilo, donde me esperaba gente distinta, ajena a todo el vicio de entrometerse en otras vidas. Poco a poco sentí como se iba la tristeza. Poco a poco sentí, como de repente, me dejó de importar lo que sucedió en otros días. Una sensación extraña invadió mi cuerpo… era alegría y era paz.

Después de conocer a quien me regalo una nueva sonrisa, agradezco a todas las personas que me apoyaron en mi desesperación, gente que fue la balsa que me mantuvo a flote: Cristina, por tu sarcasmo oportuno; Flor, por la fortaleza de tu carácter; Adriana, por tu manera tan especial de afrontar las dificultades; Norma, por que siempre me recuerdas que lo que soy no es precisamente lo que los demás ven; Joel, porque siempre has estado conmigo; Anna, por que siempre defiendes lo que piensas, Karla y Edith, por ser tan solidarias; Anabel y su mamá, porque me acogen como hermana y como hija; Caro y Abril, por que su alegría me contagia, y a esa persona especial, que llegó a mi vida en un momento adecuado, de una forma original y formando una estupenda amistad.

Después de escribir estas palabras, siento que algo me falta, y es el decirles que me siento diferente, que soy completamente feliz por tenerlos a mi lado y que gracias a ustedes, descubrí que el sol es más brillante si se tienen personas como ustedes para admirarlo.

Tuesday, October 07, 2008

Gracias a mis amigas

Con todo cariño, les agradezco el estar conmigo en estos días tan difíciles. No pude evitar vertir lo que siento en palabras, como saben son mi mejor medicina. Espero en unos días poder escribir de otra manera, y ahora si agradecerles su compañía y su comprensión. No puedo sentirme más afortunada por tenerlas. En esta ocasión, sólo hablaré de lo que me aflije... después podré hacer algo mejor.

Señales

Siempre creí que sería duradero. Tantos años de sufrimiento, malos entendidos y desprecios, habían culminado en algo más que amistad. Por fin era mío, lo sentía en su abrazo, en su beso y en su mirada. Vivir para él constituía mi prioridad, hacerlo sentir bien era mi consigna, el motor que me guiaba en mis noches de insomnio y soledad. Quererlo tanto me hacía sentir completa. Pero todo era una ilusión.

Esa necesidad de protegerlo, escondía mi propia soledad. El cargar sola con el peso de una relación que solo existía en mi mente, y que anhelaba con todo mi corazón. Toda mi vida he estado sola. Y fue en ese afán de llenar un vacío de años, que me conformé con los restos que dejaba a su paso. Lo quería tanto que llegué a quererlo por los dos. Lo que me importaba era tenerlo, aunque fuera a medias.

Después de mil señales que preferí ignorar, me encontré de repente afrontando la realidad. Esa desagradable verdad que había estado evitando por conveniencia y por temor. Sí… lo amo con todo mi corazón, y es con ese amor sincero y limpio, que pocas veces en la vida encuentras. Mi consuelo es que sé que puedo querer a alguien de esa manera. Mi condena es que no le entregué mi amor a la persona correcta.

Mis ojos están cansados de llorar. Mi mente esta cansada de pensar. Mi corazón esta cansado de sentir… y de no recibir. Mi memoria esta fallando, y todo se resume a recontar todos los errores que cometí. Pero en realidad solo cometí uno: Quererlo más que a nada en este mundo. Y al final del camino, me encuentro varada en medio de la nada, sola como desde el principio y más asustada que nunca.

Hay personas que dicen que el mal se revierte en algún momento de la vida… pues no se que maldad he cometido en esta vida que sigo pagando con mi soledad. Otras me dicen que no se ocupa un hombre para sentirse plena… no se trata de plenitud sino de amor, compañía, comunicación, cariño, todas esas cosas de las que me he privado en todo este tiempo. La vida no esta hecha de sueños, y yo vivía en uno.

No es solo el darme cuenta que no soy correspondida, es el aceptar que ya lo sabía.

Tuesday, July 29, 2008

Ya llovió

Esto sucedió entre el 14 y 17 de marzo de 1990… ya llovió, si algún nombre está mal o se me pasó algún detalle, agradezco que me notifiquen, MIL SALUDOS

“El Riíto”

Desde que estaba cursando la secundaria, mi gusto por la danza se convirtió en el motor que guió mi vida a partir de ese momento. Los momentos anteriores en los que me subí a un escenario, pasaron a segundo plano. Fue en esta etapa cuando descubrí que el bailar me liberaba de los problemas y demonios que nos aquejan en la adolescencia.

La profa. Cecilia Espinoza, era una joven de 18 años que ingresó a trabajar en la Secundaria “18 de Marzo de 1938”, era solo unos cuantos años mayor que nosotros, por lo que mis compañeros se sintieron extrañamente motivados en su clase. En mi persona, la maestra causó un efecto distinto, había encontrado por fin algo en lo que sentía que encajaba. Cuando cursábamos el segundo año, se presentó la necesidad de armar un baile para el aniversario de la escuela, y la maestra escogió trabajar con nosotros.

Era un baile del estado de Chiapas, “El riíto”, la historia que debíamos representar, era acerca de unas mujeres que se acercaban al río a recoger agua en sus cántaros, después entraban los hombres y les pedían un poco de esta agua y ellas se negaban. Una de ellas, se anima a coquetear con los muchachos y el más valiente se atreve a cortejarla. Entre las evoluciones de la coreografía, el hombre rompe el cántaro de la chica mientras ella cae al suelo durante en forcejeo. Él apenado intenta ayudarla, pero al mismo tiempo se toma la libertad de acariciarle las piernas… lo que ocasiona que la chica le propine una fuerte bofetada por su atrevimiento. Después, entre el apoyo de los hombres al incauto joven, y la maravillosa ayuda de las chicas a la ofendida, el joven le ofrece un trozo de aquel cántaro, en promesa de reponerlo y reparar el daño ocasionado. Todos salen del escenario, mientras el joven lleva en sus brazos a la chica, ya que ésta se lastimó el tobillo por la caída.

Comenzaron los ensayos, y la maestra me eligió como la chica coqueta, y por la fuerza física o desempeño (en realidad no recuerdo), como el valiente caballero eligió a mi compañero Alfredo Madrazo Márquez (si, hacían chistes por el apellido). Recuerdo a algunos de los muchachos que integraban el cuadro, mi pareja era Francisco Neblina (q.e.p.d.), también salía mi hermano Ulises, Carlos Felipe Rosales Maldonado, Alberto Valdez Díaz, y el ahora Dr. Jorge Maytorena Soto Gil, entre otros; de las chicas recuerdo a Luisa Fernanda Hurtado Navarro, Martha Morales Olivarez… y no se quien más.

En fin, después de varios contratiempos, por fin el baile quedó terminado, lo que restaba era ensayar para que estuviera lo mas coordinado posible. Durante esos ensayos, mi compañero Alfredo siempre evitaba el golpe que debía darle, a lo que me acostumbré rápidamente. Por fin, después de algunas semanas, llego el momento de presentarnos.

La música comenzó, y las mujeres entramos a la cancha faldeando, entran los hombres y se colocan en la coreografía… Llegó le momento de la actuación y todo parecía ir bien, el me perseguía por la explanada, mientras yo “me daba a desear”, comenzó el forcejeo y el jarro cayó al suelo seguido de mi fingido accidente. Recuerdo que los muchachos que nos observaban se asombraron al verme caer al suelo (cabe señalar que yo gozaba de cierta fama en la escuela en el atletismo, y se acercaba la tradicional carrera de aniversario), un sonoro grito unánime invadió el ambiente mientras el baile seguía su curso.

Alfredo se me acercó, todo perfectamente planeado, comenzó a buscar mi tobillo entre la tela de la falda y subió su mano… seguía el momento de la cachetada. (Yo no estaba enterada que, momentos antes de entrar a bailar, mi hermano Ulises, Pancho (q.e.p.d.), Carlos Felipe y Betho, habían convencido a Alfredo de que no se moviera en el momento del golpe, que ellos iban a avisarme para no lo hiciera muy fuerte. Creo que ya imaginan que no me avisaron ¿verdad?)

Recuerdo que mi mano formó un ángulo de 180° con relación al punto de impacto, acostumbrada a no atinar, le imprimí tanta fuerza como dio mi brazo; mi mano se aproximó rápidamente a su destino y… ¡SAS! (aquí cabe un silencio dramático) ésta se estrelló estrepitosamente con el redondo y suave cachete de mi pobre compañero… la escuela entera lanzó un tremendo ¡UUUHHH!, seguido de murmullos y risas nerviosas.

Dolorida y asombrada, seguí con la coreografía mientras mis compañeras trataban de ocultar las carcajadas que se contagiaron con rapidez. Mientras, en la coreografía de los hombres, me contó mi hermano; Alfredo no se mostró enojado, simplemente les decía “se pasaron, se pasaron”, a lo que los chicos solo respondieron con carcajadas. El baile siguió, y el me sacó del escenario en sus brazos, entre gritos y chiflidos de aprobación por parte del público.

Ya en el salón, después de 20 o 30 minutos que tardamos en quitarnos los trajes, fui a ver a Alfredo para disculparme, o saber que pasó, yo que se, pero recuerdo que todavía llevaba la marca de mi golpe… 3 dedos perfectamente marcados en el lado derecho de su rostro. Después de algunos años, me encontré con una persona que estuvo en la secundaria en esas fechas, y sin saberlo, contó de cómo se divirtió con ese baile, pero más disfrutó el saber que estaba platicando con la responsable de aquella sonora cachetada.

Esta anécdota la recuerdo siempre con mi hermano, la risa nos invade, y me asegura que no fue con mala intención. No he visto a los compañeros que nombré en algunos años, supe que Betho y Luisa Fernanda se casaron (cada quien por separado), a Francisco lo miré unos meses antes de su muerte pero no lo reconocí. Estaba muy cambiado, la que era su novia, y madre de su hija que no alcanzó a conocer, me comentó que él me reconoció inmediatamente, pero que no quiso acercarse. Me dijo que tenía gratos recuerdo de mi casa, de mi hermano y de mi familia.

Este baile, fue el comienzo de mi carrera como bailarina de folclore, fue lo que inició todo. No he dejado de bailar desde entonces, y se suman ya 20 años dentro de la danza, 10 de ellos como integrante del Ballet Folclórico “Ehecatl”. He tenido otros solistas en los grupos donde he estado, pero ninguno ha sido tan divertido y accidentado como “El Riíto”, y de eso… ya llovió.

Friday, July 18, 2008

Tltlc 08

Hola de nuevo. Después de muchas aly-aventuras me encuentro aquí, por primera vez contando una historia, de la que no soy protagonista; como narrador omniscente me permito entregarles esta historia, que nació en mi imaginación transitando en uno de los lugares más históricos de nuestro país. Cualquier similitud con un personaje de la vida real... es una simple coincidencia.
  • La Rosa y El Mago
Sucedió una noche, en un jardín extraño. La rosa y la margarita se encontraron repentinamente abandonadas en una selva de asfalto. La margarita, en su papel de flor sencilla, fue desdeñada por las otras flores, por carecer de la belleza y elegancia que éstas poseían. La rosa, por su parte, se encontraba aislada del resto, por habladurías de las otras flores que envidiaban su belleza y energía natural, que la distingue de las otras por el simple hecho de existir.

Sin embargo, la rosa no despreció a la margarita, y se encontraron juntas en una aventura, de esas que no se pueden olvidar. La rosa tenía varios amigos, que las rescataron en aquella selva; pero esos amigos no querían simplemente admirar a la rosa. Comenzaron a salir de sus disfraces de oveja para convertirse en un lobo exigiendo la recompensa por sus favores. La margarita no sabía como ayudar a su amiga, y se limitó a escuchar los lamentos de la rosa, que sólo quería conocer el lugar en donde se encontraban.

Y ambas comenzaron a vagar sin rumbo entre edificios con siglos de historia, mientras la rosa se perdía en los aparadores y la margarita consumía cada librería que se encontraba a su paso. Dos flores completamente opuestas que terminaron por encajar. Gracias a las otras flores por despreciar lo que no conocen, o que piensan conocer ya.

Una tarde, después de librarse de otro lobo, la rosa se encontraba triste, mientras la margarita observaba unas ruinas de aquella ciudad. Comenzaron a caminar lentamente, pensando en lo perdidas y solas que se sentían. Sin querer, se toparon con un grupo de personajes interesantes, que se adelantaban a su paso. La margarita le sonrió a un sapito simpático que estaba en compañía de un mago, que quedó impresionado con la belleza de la rosa.

Después de tomar unas fotografías, las flores se unieron a ese grupo, que las invitó a pasar un rato en su hogar. La margarita observaba en silencio a sus nuevos amigos, actores extranjeros que buscaban la suerte en este lugar, cada uno con su propia personalidad y encanto; mismos que le recordaban al sol que le esperaba en su tierra.

La rosa, observaba tímidamente al mago, mientras este, se envolvía en bromas y trucos para llamar la atención. Poco a poco la margarita notó como crecía algo entre ellos, ese sentimiento que se siente en el aire, y es notorio para los demás. La rosa y el mago habían sucumbido ante la magia del amor a primera vista.

Las flores tuvieron que dejar al grupo por unas horas, mientras el sapito y el mago las acompañaban a su destino, la margarita notaba como ellos no querían separarse, y le prometió a la rosa que regresarían. En un momento inesperado, el mago selló la promesa con un tierno beso robado, que dejó a la rosa flotando entre nubes, insistiendo aún más en el regreso a la mañana siguiente.

El castillo donde vivían, quedó en el recuerdo, al llegar al hogar del mago. Las paredes antiguas y un poco descuidadas, contrastaban con la elegancia y lujos de su castillo improvisado, sin embargo, con tal de ver a la rosa feliz, la margarita accedió a quedarse en ese lugar. Mientras, la margarita se hizo amiga del sapito, quien la llevó a conocer lugares distantes, los dos se parecían mucho, por eso pudieron consolidar su amistad, entre bromas y juegos que solo ellos podían entender, caminaron por la ciudad; mientras la rosa convivía con el mago.

Fueron solo dos días. Dos días en los que el mago y la rosa vivieron felices, compartiendo pensamientos, tristezas y trucos de magia. Dos días que a ellos les parecieron siglos, horas que se convirtieron en días por el simple hecho de que no querían que se terminaran. La rosa debía regresar con sus espinas. Su rosal demandaba su presencia, en virtud de sus retoños, las espinas lastiman aun en la distancia.

La mañana del regreso, la margarita se sentía realmente extraña, una sensación de vacío inundó su cuerpo, y todo su ser reclamaba al sol que dejó en su tierra, mismo sol que a veces se niega a darle calor, pero que aún así extrañaba tanto. La rosa llegó a su encuentro con la tristeza marcada en el rostro por el adiós inevitable. El llanto que contenía se transformó en palabras dulces que recordaban cada instante vivido en los brazos del mago, quien le enseñó la libertad de vivir en unos cuantos días. La margarita y la rosa debían dejar la selva en cuestión de minutos. No había marcha atrás.

De camino a su jardín, la rosa lloraba en silencio. Mientras la ciudad iba quedando cada vez más lejana, la esperanza de quedarse se fue disolviendo entre las nubes. El rosal estaba cada vez más cerca y con él, las espinas.

Los retoños mitigaron el dolor de la rosa, con un abrazo tierno y el amor que le profesaban con sus palabras; las espinas reclamaban situaciones absurdas aun en presencia de la margarita, la rosa fue perdiendo color entre más tiempo pasaba cerca de la espina. Triste final para una historia fantástica.

El mago se quedó en su hogar, improvisando trucos con unas cartas nuevas, mismas que le regaló su rosa. En ellas se quedaba el corazón y el amor que se vive pocas veces en la vida. Y que por el destino, les tocó vivir; que importa si fueron sólo unos días.

Por desgracia, las cosas debían terminar así… La margarita de vuelta con su sol, el mago con su magia y la rosa con su espina.